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LA SARGA. ARTE RUPESTRE Y TERRITORIO

En 1998 la UNESCO declaró al arte rupestre de cronología prehistórica del arco mediterráneo Patrimonio de la Humanidad. Uno de los yacimientos elegidos para obtener esta máxima distinción mundial era La Sarga, en Alcoy, de cuyo descubrimiento se conmemora ahora el 50 aniversario.

La Sarga es un yacimiento excepcional. Lo es por su ubicación en la margen derecha del Barranc de la Cova Foradada, en un entorno natural privilegiado en el que, pese a su proximidad a las tierras cultivadas desde antiguo, todavía se puede contemplar a los animales deslizarse entre las piedras, esconderse entre las plantas o volar entre los árboles. Pero La Sarga es, sin duda, excepcional por su extraordinario conjunto de pinturas, algunas de las cuales se conocen ahora por vez primera y otras se pueden contemplar mejor tras la reciente limpieza de la roca.

En La Sarga se encuentran representados tres de los horizontes artísticos prehistóricos de la fachada oriental de la Península Ibérica, claramente identificables por su color, tipo de ejecución y temática. Los tres utilizan tierras de tonalidades rojizas, distintas para cada una de ellos, convertidas en polvo y mezcladas con algún producto orgánico desconocido para fijarlas en las paredes, sin previa preparación, mediante pinceles hechos con plumas de aves, pelos, fibras vegetales machacadas o, incluso, con los dedos.

El Arte Macroesquemático es una manifestación artística exclusiva de las tierras alicantinas, caracterizada por el empleo de la pintura de color rojo oscuro y los motivos de gran tamaño y de grueso trazado. En La Sarga se distribuye por los tres abrigos, destacando por su visibilidad los situados en el centro del Abric II, en especial varias figuras humanas, una de ellas con cuernos a modo de toro, y unos complejos serpentiformes.

En el Abric I, en cambio, las pinturas macroesquemáticas se ubican en uno de sus extremos, entre las que se pueden identificar una figura humana con los brazos levantados y dedos indicados en sus manos que se interpreta como un orante, junto a otra más esquemática y compleja y a varios serpentiformes.

La existencia de similares motivos en las decoraciones cardiales de las cerámicas de varias de nuestras cuevas, entre ellas un ejemplar de la Cova de l'Or depositado en el Museo Arqueológico de Alcoy, permite datar el Arte Macroesquemático en el Neolítico Antiguo, hace 7.000 años, y por sus imágenes relacionarlo con rituales en torno a la fertilidad de las tierras entre los primeros agricultores y ganaderos valencianos.

Un segundo conjunto de motivos pintados en La Sarga corresponde al Arte Levantino, una manifestación artística de amplia distribución por la fachada oriental de la Península Ibérica -desde Huesca y Lérida a Jaén y Almería-, en la que las figuras humanas y de animales, aisladas o formando escenas, se convierten en protagonistas principales, realizadas a menudo con precisos y bien perfilados trazos con relleno interior de sus cuerpos, en ocasiones uniforme y en otros listado.

En el Abric I descata un conjunto de arqueros, unos extraordinarios ciervos heridos por flechas clavadas en diversos puntos del cuerpo, pintados sobre los antropomorfos y serpentiformes macroesquemáticos, y dos árboles que, vareados, tienen frutos en los bordes de sus copas y en el suelo, rodeados por varias figuras humanas, dos de ellas de excelente ejecución.

En el Abric II en uno de sus extremos se ha pintado un rebaño de cabras y en el otro un arquero cazando ciervos.

Estas superposiciones y similares motivos en las decoraciones cerámicas de la Cova de l'Or permiten datar el Arte Levantino de nuestras tierras en el Neolítico, en momentos inmediatamente posteriores a las pinturas macroesquemáticos por gentes que otorgaban a los animales un papel protagonista en sus creencias.

En La Sarga también encontramos excepcionales ejemplos de Arte Esquemático, presente en toda la Península Ibérica bajo diferentes formas, caracterizado por la simplicidad de las representaciones humanas y de animales, reducidas a sus líneas básicas, y por la presencia de una serie de motivos geométricos que en ocasiones recuerdan a partes del cuerpo humano y se relacionan con sus creencias, a modo de ídolos. Las pinturas esquemáticas presentan, a menudo, un trazo irregular de bordes poco precisos.

Además de las barras en distintas posiciones, que pueden pertenecer a motivos más complejos hoy desaparecidos, se han identificado varios tipos de antropomorfos, tanto en el Abric II como en el Abric III, y en primero de ellos, un cáprido, un ramiforme y un posible ídolo del tipo halteriforme.

Los hallazgos valencianos y andaluces han permitido situar el origen de esta manifestación artística en el Neolítico y su perduración hasta el inicio de la Edad de los Metales, ya en el III milenio a.C. Se desconoce el momento de ejecución de estos motivos en La Sarga, aunque por su ejecución y distribución en las paredes de los abrigos parecen antiguos.

La Sarga es, sin duda, un santuario, el más completo y más complejo de cuantos existen en la fachada oriental de la Península Ibérica. Nunca se utilizó como vivienda y en sus paredes varias generaciones de agricultores y ganaderos dejaron testimonios de sus creencias, que cambian de imágenes a medida que se transforman sus bases económicas y sociales. Se acercaban a estos abrigos desde lugares distantes, ya que en las prospecciones en su entorno más inmediato apenas se han localizado vestigios de su presencia, para celebrar ceremonias religiosas, intercambiar conocimientos o productos, establecer alianzas matrimoniales o de grupo o, simplemente, para hablar o divertirse.

La Sarga es una herencia de nuestros antepasados que debemos cuidar y proteger. Es un patrimonio de todos. Así lo reconoció la Unesco al incluirla en su selecta lista de Patrimonio mundial.



FICHA TÉCNICA:

PRODUCCIÓN Y ORGANIZACIÓN:
Museu Arqueològic Municipal Camil Visedo Moltó (Alcoi)

COMISARIOS:
Mauro S. Hernández Pérez
Josep M. Segura Martí

SUPERVISIÓN Y MONTAJE:
Cristina Reig Seguí
José H. Miró Segura

CALCOS PINTURAS:
Mauro S. Hernández Pérez (Universidad de Alicante), Pere Ferrer Marset y Enrique Catalá Ferrer (Centre d'Estudis Contestans, Cocentaina)

FOTOGRAFÍAS:
Centre d'Estudis Contestans (Cocentaina)
Colección El Tívoli (Alcoi)
Gerència de Medi Ambient (Ajuntament d'Alcoi)
MARQ. Museo Arqueológico Provincial de Alicante
Museu Arqueològic Municipal Camil Visedo Moltó (Alcoi)
Museu de la Valltorta (Tírig) - Direcció General de Patrimoni Artístic
Servei d'Investigació Prehistòrica (València)
Joan Bernabeu Aubán
Mauro S. Hernández Pérez
José H. Miró Segura
Roderic Ortiz Gisbert
Miguel J. Payá
Josep M. Segura Martí
Valentín Villaverde Bonilla


FONDOS ARQUEOLÓGICOS:
Museu Arqueològic Municipal Camil Visedo Moltó (Alcoi)
Museu de Prehistòria i de les Cultures de València

DISEÑO:
Difusión Comunicación

PICTOGRAMAS:
Cresol

FOTOMECÁNICA:
Gráficas Alcoy, SL

EDICIÓN PLOTTERS:
José Manuel Piñero

SERIGRAFÍAS:
Grabaprint

CARPINTERÍA:
Miguel Gisbert Carchano

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