|
La agricultura y la ganadería hacen su aparición en las comarcas de L'Alcoià y El
Comtat hacia el año 5000 a.C., a partir de influencias mediterráneas que introducen
una cultura material novedosa caracterizada por la aparición de la
cerámica,
la
piedra pulida
o los
útiles de hueso.
Junto a estas novedades del registro material encontramos los primeros vestigios de
cereales y animales domésticos, iniciándose el Neolítico, periodo caracterizado por la
aparición de la economía de producción.
Algunos de los yacimientos más destacados de
estas poblaciones de agricultores y pastores primitivos del Mediterráneo occidental
son
la cova de l'Or
(Beniarrés) y la cova de la Sarsa (Bocairent) de donde proceden
excepcionales vasos de cerámica con
decoración cardial,
realizada con la concha del Cardium edule.
Hacia el 3000-2500 a.C. se desarrolla el periodo Eneolítico; en este momento las
cuevas dejan de ser los lugares de ocupación principales para dar paso a la
generalización del hábitat en llanura, como se ha podido documentar en las terrazas
aluviales de la cuenca alta del río de Alcoi, entre los que cabe citar el asentamiento
de Les Jovades (Cocentaina) o
El Niuet
(Alqueria d'Asnar).
Las cuevas presentan ocupaciones más breves, siendo utilizadas en muchos casos como
corrales y en otros, como lugares de enterramiento colectivo durante
el tercer milenio, entre ellas destacan las de Les Llometes (Alcoi), la cova de La
Pastora (Alcoi) o la cova Bolumini (Alfafara), donde se depositaron los restos
funerarios acompañados de algunos ajuares con
objetos de uso común;
adornos
o piezas con significado religioso, como
ídolos de hueso.
Entre los restos humanos destacan algunos cráneos sometidos a
trepanación.
|